Los estudios sobre cannabis más importantes del 2018


Los estudios sobre cannabis más importantes del 2108

Por DAVID BIENENSTOCK


La avances mas emocionantes en estudios de cannabis el año pasado no fue solo cosa de un estudio individual o algún reporte publicado. Fueron un par de trabajos (uno en Canadá y otro en los Estados Unidos) que juntos prometen estimular la investigación de nuevos estudios en una escala que no hemos visto antes, con un alcance que incluye explorar el beneficio potencial en vez de enfocarse de manera miope en los daños potenciales


Primero, la legalización a nivel federal del cannabis en Canadá, que entro en vigor el 17 de Octubre ha acabado con muchas gravosas restricciones en la investigación, dejando al gobierno federal listo para proveer garantías para incentivar estudios prometedores.


Y, este Agosto, la “U.S Drug Enforcement Administration” hizo unos cambios para incrementar dramáticamente las cantidades de cannabis legal que se cultivan con propósitos de investigación en los Estados Unidos. No es coincidencia que solo unos meses después el “Nation Center for Complementary and Integrative Healt” anuncio un estudio a gran escala financiado por el estado sobre terpenos y “cannabinoides menores”, una categoría que incluye compuestos en la planta del cannabis, además del THC; que pueden ser benéficos de manera medicinal.


Con una mezcla de emoción y miedo es como nos movemos a la próxima etapa de investigación sobre cannabis, esperando que se pueda desbloquear todo el potencial terapéutico de la planta sin dejar que la Industria Farmacéutica se quede con todas las ganancias.

Mientras tanto, el año pasado se produjeron algunos de las investigaciones sobre cannabis más prometedoras hasta la fecha, como tratamiento de un amplio rango de enfermedades serias.


Esto es lo que aprendimos en el 2018:


El Cannabis provee de un alivio efectivo y seguro para el dolor en adultos mayores

La población que más crecimiento en consumo de cannabis ronda entre aquellos de 65 años en adelante, pero los adultos mayores votan mayoritariamente en contra de la legalización

Encontrar que los mayores se benefician con el cannabis es la calve que usualmente ayuda a cambiar su opinión. Así que si tienes un abuelo que está en contra, ayuda lo a encontrar estudios como el publicado en Febrero del 2018 en el “European Journal of Internal Medicine" podría ser el empujón informativo para que considere probar el cannabis de manera medicinal, o al menos terminar votando a favor de la legalización


En este estudio, cerca de 900 pacientes mayores israelíes (75% de ellos sin ninguna experiencia de consumo anterior) usaron cannabis medicinal por al menos 6 meses, 93% de los pacientes reportaron que el cannabis mejoro sus síntomas, en particular el sufrimiento por el dolor crónico, en promedio se reportó que el cannabis reduce la sensación de dolor de 8 a 4 en una escala de 10.


El Cannabis realza la sensación de alivio de dolor de los opioides.

Aquellos que se oponen al cannabis siguen cayendo en al ya viejo desacreditado argumento de la “droga de entrada” para discutir que la legalización llevara a los usuarios a una espiral auto destructiva con drogas más fuertes. Mientras, aquellos a favor de la legalización apuntan a un gran número de información indicando lo opuesto, como en Noviembre del 2018 un estudio mostró que abrir dispensarios de cannabis reduce el número de sobredosis de opioides en la zona en la que se encuentre.


Al añadir cannabis al tratamiento contra el dolor, los pacientes pueden llegar a obtener la misma sensación de alivio con dosis más pequeñas de opioides, reduciendo la dependencia y otros daños potenciales.


Lo que es poco entendido, es que el cannabis puede combinarse con opioides de prescripción para crear un efecto sinérgico. Un estudio publicado en Febrero del año pasado en “Neuropsychopharmacology” mostró en un estudio de doble ciego y placebos controlados que “los cannabinoides combinados con opioides producen un efecto anticiceptivo, aminorando la dosis efectiva de opioides en animales de laboratorio”


En otras palabras, Al añadir cannabis al tratamiento contra el dolor, los pacientes pueden llegar a obtener la misma sensación de alivio con dosis más pequeñas de opioides, reduciendo la dependencia y otros daños potenciales.


El CBD tiene profundos efectos antidepresivos en roedores

Cannabidiol (CBD) ha pasado de la clandestinidad a ser tendencia en solo unos años, una historia increíble que se sigue desarrollando mientras el estatus legal del compuesto se debate muy a menudo. Es mejor conocido como el componente clave del cannabis que es suministrado a niños con Dravet Syndrome y otros desordenes epilépticos severos, el CBD también ha probado ayudar a aliviar el dolor y propiedades antiinflamatorias.


Y ahora, de acuerdo con el estudio publicado en ”Molecular Neurobioligy” podríamos estar añadiendo antidepresivo a la lista de beneficios. Investigadores en Brasil trabajando con roedores notaron que el CBD reducía los síntomas asociados a la depresión después de una sola dosis, mejorando hasta por una semana después del tratamiento


El Cannabis mejora el sexo

En un artículo de 2010, “Psychology Today” busco entre la limitada información que existe sobre cannabis y el libido, y se determinó que mientras los efectos sexuales de otras drogas que alteran el humor como el alcohol, metanfetaminas, antidepresivos, cocaína y demás narcóticos están bien documentados, con estudios bastante consistentes y extrañamente no controversiales, lo que encontraron fue que los efectos sexuales de la marihuana son altamente impredecibles, desde fuerte inhibición sexual hasta fuerte aumento en ella.


Tres nuevos estudios publicados en 2018 han expandido de gran manera nuestro conocimiento desde entonces y todos ellos apuntan a que el cannabis aumenta el placer y la frecuencia sexual.


Los primero dos estudios, conducidos por investigadores en la “St. Louis University” en Missouri, encontraron a cientos de mujeres y encontraron que aquellas que habían usado cannabis antes del sexo, el 3% fue motivo para no seguir, el 65% anoto una mejoría, el 23% dijo que no noto la diferencia y el 9% no expreso su opinión.

En el estudio final, investigadores en la Universidad de Stanford extrajeron información de miles de estadounidenses tomada del Censo Nacional de Crecimiento Familiar, lo que encontraron en comparación con los abstemios, los hombres que consumían cannabis semanalmente reportaron 22% más sexo, en las mujeres fue mayor de 34%, y con frecuencia sexual mayor para aquellos que consumían más de una vez a la semana.


El CBD puede ayudar a tratar la adicción a las metanfetaminas.

Mientras que muchos estudios se han enfocado en determinar el potencial del cannabis para reducir el daño de la actual crisis de opioides, también hay un mayor empuje entre el movimiento de ayuda a las adicciones de reconocer que el cannabis puede jugar un rol positivo en la recuperación en todo tipo de adicciones, ya sea como remplazo de terapia para el ansia de no consumir, o como una manera segura y natural de manejar los síntomas del síndrome de abstinencia.


Investigadores de la “University of Sydney” y la “Macquarie University” en Australia publicaron en septiembre del 2018 un estudio que encontró que el Cannabidiol (CBD) en dosis de 80mg por Kg de masa corporal reducía la motivación de las ratas a “auto administrarse metanfetamina, la recaída y los comportamientos que le siguen a la abstinencia”


Este fue el primer estudio en investigar específicamente la adicción a las metanfetaminas, y se una a la investigación reciente que muestra resultados similares y positivos para ver el potencial del cannabis para tratamientos en adicción de opioides y tabaco.

El CBD restaura los cambios en el cerebro causados por un uso regular del cannabis.


En el 2002, el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos se le concedió una patente en “cannabinoides como neuroprotectores”, basada en la evidencia de que los compuestos encontrados en la planta del cannabis eran efectivos en “limitar el daño neurológico consecuente a derrames y trauma, o en el tratamiento de enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer, Parkinson o demencia por VIH


Eso no quiere decir que las maneras en que el cerebro cambia gracias al cannabis sean todas positivas. Un problema potencial que resulta del frecuente uso de cannabis rica en THC es la reducción del tamaño del hipocampo, que trabaja en los procesos cognitivos, de control de ansiedad y el estrés.


En Australia unos neurocientificos recientemente buscaron determinar si el Cannabidiol (CBD) podían restaurar los cambios, y encontraron que después de 10 semanas de subministrar cuatro capsulas de 50 miligramos de CBD por día a fumadores de cannabis regulares la anatomía de sus hipocampos se había restaurado notablemente, incluso de aquellos sujetos que continuaron consumiendo cannabis rica en THC durante el periodo de prueba.

Fuente: https://www.leafly.com/news/science-tech/the-most-important-cannabis-studies-of-2018?fbclid=IwAR1B__AmdiNmwhiZ5JmRDzw8NODtP3HQ4cgQkMPjt_7RWQ_7JXuYoIOz_e0

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